Lo que es y no es

El spleen es un mundo de poesía que no es poesía, de pensar y decir, sin decir ni pensar. Les comparto el aliento de mi travesía poética en las letras y los signos que no dicen nada y lo dicen todo. Esto es parte de mi etéreo paso por este sitio de antaño y de siempre, de nunca olvidado. Porque me atrevo a pronunciar lo que no está escrito, a ver en el vacío lo que falta. Son tejidos de palabras, garabatos de sonidos que se pueden pronunciar en el aire o en silencio, donde juego a crear metáforas, símbolos, analogías y más; así como salen del alma, de la mente, del corazón, del Spleen, puros y honestos, sin corregir ni tallerear, eso viene después....

El Spleen


En francés spleen representa el estado de melancolía sin causa definida o de angustia vital de una persona. En alemán, la palabra "spleen" denota a alguien continuamente irritable. En China, el spleen representa uno de los fundamentos del temperamento y se supone influye el poder de la voluntad. En este espacio te invito a conocer el spleen que me embarga y el que embarga a la humanidad.

jueves

Majagua

Vino con el viento entre  las sombras

apareció sigiloso entre la nada
entre hechizos y conjuros.
Su dulzura cautivaba las musas
inundaba de palabras los ríos
de metáforas las olas
era un ave de presagio
parecía que traía las verdades
mas no fue cierto
un oasis en medio del silencio
un buitre clandestino que injurio
la tierra santa, donde el santo niño llora
porque él está presente
ha hecho trampa por soberbia
y eso no vale
él no comanda ni a los 201 de la izquierda
ni a los 401 a su derecha,
su soberbia lo aleja.
El hijo de Okuboro está enfurecido
temible, el mal se inclina y desbalanza su dominio.
Siempre lo supe
se decía hijo de Elegua,
travieso, tramposo y mentiroso
inmaduro.

Más yo fui la primera en nacer
irrefrenable e implacable mi furia va caer
tú no eres mi sangre
no eres mi Elegua
en mi castigo impera la justicia
tocarás el suelo y besaras tus yemas
no pronunciaras ya mi nombre
me iré al mar en el segundo amanecer
y no volveré para ti jamás...

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